Este mayo que empezó enfermo y triste se va asentando a medida que se le caen las hojas al calendario, piensas. Y te sientas al sol en la azotea. Te quemas un poquito los muslos al sentarte porque solo llevas las bragas y una camiseta del Boca Juniors argentino. Tu no lo sabes, claro, que a ti el futbol no te gusta. Es que a ti no te gusta nada. No te gusta tu vida ni la vida de quienes se mueven a tu alrededor. De nuevo se te inundan los ojos y revoloteas tu mirada líquida por los tejados que te circundan sin mas rumbo que el de encontrar algo que te distraiga. A las tres de la tarde ha nacido otro día hijoputa. Como ayer, como antes de ayer.

